Beneficios económicos de la inmigración
17/08/09 a 10:15pm por Columnista Invitado
Por Manuel Quiñones
El grupo libertario CATO dice que el presidente Barack Obama y el Congreso deben adelantar el debate sobre la reforma migratoria. Líderes de esa organización son parciales a la legalización porque CATO aboga por el ingreso de trabajadores huéspedes que según la organización suponen un beneficio neto para la economía.
Tal vez los foros públicos sobre la reforma de salud demuestran lo que está por venir cuando se discuta una reforma migratoria. Ya se están marcando las líneas de batalla. “No puedo apoyar ninguna propuesta (de reforma) que no tenga un programa de trabajadores huéspedes", ha dicho el senador republicano de Arizona, John McCain.
CATO viene al debate armado con un nuevo estudio que demuestra los beneficios económicos de la inmigración. “La legalización producirá $180,000 millones de dólares en beneficios para las familias estadounidenses (en diez años),” según Daniel Griswold del instituto CATO. “La contínua restricción de trabajadores inmigrantes resultará en pérdidas de $80,000 millones de dólares a esas familias", agregó.
El profesor Peter Dixon, quien ayudó a preparar el estudio, señaló que los trabajadores inmigrantes son una fuerza positiva para la economía y ayudan a crear empleos. Además, según Dixon el flujo legal de trabajadores extranjeros para ocupar trabajos no diestros incentivará a muchos estadounidenses a prepararse para conseguir mejores puestos. Así, afirmó el profesor, todo el mundo gana.
Pero los líderes sindicales no están convencidos pues temen que los trabajadores estadounidenses sufran bajo una política de entrada libre de trabajadores. “Los republicanos y la comunidad empresarial quieren que esos trabajadores vengan como trabajadores temporales y que incluso desempeñen trabajos permanentes bajo condiciones controladas por los patronos", indicó Ana Avedaño, de la Central Sindical AFL-CIO.
Las sindicatos proponen un panel o comisión independiente de expertos para controlar el flujo de trabajadores según las necesidades de la economía. “Durante tiempos económicos difíciles, cuando el desempleo es de casi diez por ciento,” dije Avedaño, “no tiene sentido traer a cientos de miles de trabajadores.”
CATO y otros defensores del libre mercado dicen que no quieren que el gobierno decida cuántos trabajadores se necesitan. “No confío en la capacidad del gobierno para micromanejar el flujo laboral,” declaró Griswold. Pero Avedaño no confía en las intenciones empresariales. “Estamos trayendo gente para trabajar, no estamos trayendo un producto. Son seres humanos", indicó.
Los argumentos no terminan ahí. Y, como la reforma de salud, el debate sobre la reforma migratoria no se centra en los hechos. Hay muchas emociones de por medio. Aparentemente los legisladores deben empezar a prepararse desde ahora porque los "town halls" sobre la inmigración prometen ser candentes.
Manuel Quiñones es reportero del programa Capitol News Connection de National Public Radio
mquinones@cncnews.org

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