El movimiento de los grupos de fe

Esta semana de Acción de Gracias y en el umbral de las festividades de fin de año, la urgencia moral de una reforma migratoria encuentra eco en grupos de fe que han jugado un importante papel en el debate migratorio aunque el proceso no ha estado libre de controversia.

En la década de los ochenta, sacerdotes católicos encabezaron marchas en Los Ángeles a favor de la legalización de indocumentados y algunos ofrecieron sus iglesias como santuarios incluso retando a sus superiores. En años recientes la activista indocumentada, Elvira Arellano, permaneció asilada durante un año en una iglesia Metodista de Chicago.

Contra las redadas

Tras redadas masivas como las realizadas en Iowa en un frigorífico de Marshalltown en 2006 y en una planta procesadora de Postville en 2008, los religiosos han sido los primeros en asistir a las familias de los detenidos durante el choque inicial y durante su amarga secuela de separación familiar y necesidades económicas.

En febrero de este año la Coalición Interreligiosa para la Inmigración (IIC) protestó contra el arresto de indocumentados en una fábrica en el estado de Washington.

El mensaje de Navidad

La semana pasada IIC anunció la campaña “Hogar para las Festividades” para enviar 250 mil tarjetas de Navidad al Capitolio en favor de una reforma migratoria integral.

Preocupación compartida

El interés de legalizar a los indocumentados es compartido por la dirigencia de la Iglesia Católica, y el liderazgo de congregaciones protestantes como bautistas, pentecostales, episcopales, luteranas y presbiterianas.

Patty Kupfer, directora de enlaces de campaña para America’s Voice, señala que aunque nunca ha habido opositores creíbles a la reforma migratoria entre los grupos de fe, “la diferencia esta vez, según nos preparamos para el debate en el 2010, es que el apoyo de los grupos de fe es más profundo y amplio que nunca antes”.

“Hemos visto líderes de iglesias evangélicas conservadoras hacer un enérgico llamado por la reforma uniéndose a grupos judíos, protestantes, católicos y musulmanes que por largo tiempo la han apoyado. También hemos visto una movilización sin precedentes entre los grupos de fe a nivel de base”, agregó Kupfer.

Una investigación del Centro Hispano Pew concluyó que 68% de los latinos son católicos, 15% son protestantes evangélicos, y 8% no están afiliados a un credo religioso.

Los católicos

Kevin Appleby, director de política pública migratoria y de refugiados de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), dijo a America’s Voice que “siguen habiendo elementos entre todos nuestros grupos de fe que son nativistas y no están de acuerdo con nosotros sobre la reforma migratoria y que impactan a ese sector del centro al que estamos tratando de convencer, de manera que aún hay obstáculos, pero estamos progresando”.

Desde 2002 la USCCB ha insistido que el actual sistema migratorio debe modificarse para que sea “justo y humano”.

La USCCB envió una carta al Senado el viernes protestando por algunas cláusulas del proyecto de reforma de salud, entre ellas, que no se levante la prohibición de cinco años para que residentes legales accesen beneficios públicos de salud, y que se impida a los indocumentados comprar con su dinero pólizas en el intercambio que creará la reforma.

Los católicos, que constituían apenas el 1% de los habitantes de Estados Unidos cuando se fundó el país en 1776, son ahora el grupo religioso con mayor número de fieles con 70 millones.

En el crecimiento de la población católica ha influido la presencia de inmigrantes, especialmente de los procedentes de Latinoamérica.

Un sondeo realizado por la empresa Zogby en octubre de 2008 señaló que 69% de los católicos favorece la legalización de los indocumentados, incluyendo un camino a la ciudadanía.

Los evangélicos

La Asociación Nacional de Iglesias Evangélicas (NAE), que agrupa a 45,000 iglesias, abogó en octubre por la reforma migratoria integral. La resolución fue apoyada por 87% de la asamblea nacional de la NAE.

Se calcula que las iglesias evangélicas latinas tengan entre siete y nueve millones de fieles, de los cuales la mitad son conversos y la mayoría han salido de la iglesia católica.

Galen Carey, director de asuntos gubernamentales de la NAE, indicó que tras la derrota de 2007 han tenido dos años para dialogar “y desarrollar un claro consenso entre nuestros líderes que esperemos nos ayude a ser más efectivos en promover la reforma en el siguiente año”.

Las polémicas

La oposición de algunos sectores religiosos conservadores a la legalización ha sido polémica, como lo ha sido el llamado de boicot al Censo 2010 por parte de un sector latino evangélico, si no se aprueba una reforma. Esta convocatoria ha sido ampliamente criticada y cuestionada por organizaciones latinas nacionales.

Las actividades

Gran parte de las actividades en pro de la reforma migratoria han tenido sentido religioso. Muchas de las demostraciones de 2006 y 2007 fueron desarrolladas en forma de vigilia.

Al día siguiente de la toma de posesión de Obama líderes religiosos realizaron una ceremonia frente al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en la que hubo lecturas del Viejo Testamento para implorar un cambio.

El acto incluyó una “limpia” a las instalaciones de ICE.

El aporte de los religiosos ha estado presente en las actividades que ha realizado el congresista demócrata Luis Gutiérrez en pro de la reforma migratoria durante 2009, una práctica que seguramente continuará el próximo año.

Rafael Prieto Zartha contribuyó en la elaboración de esta nota

rprietoz@hotmail.com

 

Lee el resto de la serie especial:

 

Primera Parte: Con la autoridad de nuestro lado

Segunda Parte: Soñadores: tomando las riendas de su causa

Tercera Parte: Los anti inmigrantes: el coro de la intolerancia

Cuarta Parte: El movimiento pro inmigrante: una lucha contra todos los obstáculos

 

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